Si, sí, así pensamos

El blog de grupo Enfoca

¿Cuándo finaliza un proceso de transformación digital?

Nos encontramos en la era digital, las tecnologías nos han atrapado, o mejor dicho, cautivado. Esto no es ninguna sorpresa. Hoy en día la mayoría de las empresas, si no se han iniciado ya, está lo suficientemente concienciada con la importancia de digitalizar sus procesos o afrontar una transformación digital si quiere evolucionar, para pasar a ser realmente tenida en cuenta como gran competencia dentro del sector. Ahora bien, ¿qué ocurre una vez comienzas el proceso? ¿cuando acaba?¿realmente tiene un final? Veamos...

Iniciar un proceso de digitalización no solo significa sumarse a canales digitales y online, sino que va más allá, ya que ayuda a tu negocio a abrir la cultura corporativa al cambio, demostrando que estás en la actualidad y en las tendencias; también ganarás en flexibilidad, es decir, no tendrás problemas en adaptarte a las novedades que acontezcan al sector, en definitiva, darás a entender a tus clientes que estás vivo y te esmeras por mejorar la calidad del trabajo de tu empresa.

Estas ventajas son muy atractivas pero dependiendo del grado de implicación en la transformación digital pueden darse dos situaciones, donde una de ellas, no tiene un final feliz precisamente.

 

A) Una transformación digital que empieza y termina

¿Cuándo finaliza la transformación digital? Cuando la estrategia digital no es nada clara, deja cabos sueltos y no se toma lo suficientemente en serio. Al no existir una base estratégica fuerte puede terminar derribando todo lo que se construya sobre ello, de modo que únicamente habrá supuesto una pérdida de tiempo y recursos para tu negocio.

Si tú no crees en el proceso de transformación probablemente no funcione, y termine más pronto de lo que esperabas. Por lo tanto, será crucial que todos los implicados en dicha reinvención digital apuesten por ello.

Ir en busca de métodos fáciles que no requieran de ningún aprendizaje también harán que se aproxime el final del proceso, ya que la digitalización implica esforzarse por obtener unos conocimientos que se consideran complejos.

Si el principal objetivo que os habéis marcado en la estrategia va a ser únicamente incorporar soluciones tecnológicas, no irás mal encaminado, pero no será suficiente si lo que pretendes es que toda persona en tu negocio posea un alma y carácter digital. Es por ello que deben establecerse unos objetivos, pero no alcanzarlos simplemente como si de metas se tratasen, donde una vez que los cumples te olvidas de ellos.

 suganth-404598.jpg

 

B) Una transformación digital que empieza, y se conserva viva

Lo cierto es que la reinvención digital bien llevada, hace que no exista retorno una vez estás dentro. ¿Qué te estoy queriendo decir? Pues que llevando un control del proceso y cumpliendo con los consejos que te voy a mencionar, tu negocio antes de que te des cuenta se habrá sumergido en un proceso de transformación digital integral del que ya no podrás salir.

Una vez estás dentro, no hay retorno.

Hay que dar con una estrategia digital clara apoyada por todos, incluido por la alta dirección. Todos debéis de tener el convencimiento de que esta transformación es una necesidad, por ello no podemos dejar de integrar a los altos directivos en esto. Así, será mucho más probable que grandes oportunidades, que nunca antes de la digitalización se habían dado en tu negocio, se convertirán en demandas lógicas del mercado al que perteneces, el cual valorará tu labor de adaptación al entorno. Toda organización debe dedicar esfuerzos a estudiar su entorno para poder anticiparse a amenazas y posibles brechas de oportunidad que acontezca el mundo digital. Aunque para llegar a este punto, es vital el dominio de las lógicas digitales así como como comprender el valor que tiene todo lo digital en tu empresa. Se trata de tener una visión empresarial de lo digital, donde todos tengan muy claro que forman parte de ese proceso de transformación que es un eje transversal con muchas fases de cambios y adaptación que acompañarán a tu empresa, se puede decir que, toda la vida.

Muchas veces basta con escuchar lo que piden los consumidores, para dar con soluciones digitales. Un ejemplo muy sencillo puede ser: la demanda, cada vez mayor, de una ágil e inmediata respuesta por parte de los usuarios a través de canales o plataformas digitales. En vez de realizar una llamada telefónica, tal vez tu usuario prefiera un correo electrónico en menos de 8 horas solventándole el problema o asesorarle sobre algo vía chat, a través de la página web, de forma inmediata.

Deben de revisarse todos los puntos de contacto con el cliente, trabajar tu front-office rediseñando procesos, sistemas, perfiles profesionales, la cultura de la compañía, de manera que lleguemos a cada uno de ellos con una atención y servicio personalizado, mejorando su UX (experiencia de usuario).

Una vez sentadas las bases, el valor añadido vendrá de la mano de soluciones de carácter digital, como pueden ser: Optimización SEO, creación de páginas web, Big Data, Analítica, inteligencia artificial, Blockchain, Fintech, tecnología cognitiva, desarrollo de apps, innovar en IoT...

Un cambio ha llegado para quedarse...

 

¡Tu decides si termina!

De tu mano está decidir qué tipo de transformación digital quieres para tu negocio, si por un lado optas por una estrategia digital donde todo perteneciente a la organización tenga interiorizado el carácter digital, o si por el contrario, te decantas por una transformación pati-corta que solamente te proporcionará pérdida de tiempo y recursos, por no asentar los conocimientos debidos ni implantar una estrategia digital firme.

Si quieres conocer más herramientas y metodologías para que tu pyme consiga transformarse digitalmente, pásate por nuestro siguiente post.

cable-usb-1.png

/